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jueves, 18 de diciembre de 2014

EN EL LÍMITE (Charla de Fernando Sánchez Balanzá) VII

El mundo forajido 

Caída y expulsión del paraíso, hermanos Limbourg
El pasado viernes Fernando Sánchez Balanzá nos dio una charla sobre este término que siempre solemos relacionar a los ladrones del antiguo oeste y sobre el que hemos trabajado mucho durante esta primera evaluación. Pero Fernando no se detuvo en este estereotipo y comenzó su charla explicándonos la etimología de esta palabra la cual no significa otra cosa que aquel al que se le expulsa de su sociedad o lugar de confort por no acatar las normas establecidas. Pero para llegar a esas normas nos remontó al comienzo de estas mismas desde un concepto tan sencillo y habitual como es el “sí” o el “no”, conceptos básicos en nuestra vida y educación siendo estos la base de todas nuestras normas y nuestra vida. Nos hizo hacer un trabajo de reflexión psicológica enseñándonos una nueva perspectiva de lo que es un forajido enseñándonos que todo el mundo en algún momento ha sido un forajido al saltarse esa norma elemental que es ese “No”y que va modelando a las personas moralmente e influyendo en su comportamiento y forma de ser, por lo que se puede deducir que son necesarios a lo largo de nuestra vida; pero siempre en su justa medida ya que puede acabar siendo un método de represión para las personas y como decía Fernando mucho más para los niños ya que a estos cada no que se les dice les supone un cambio que afectará para el resto de su vida.
Samuel Ortiz

miércoles, 17 de diciembre de 2014

EN EL LÍMITE (Charla de Fernando Sánchez Balanzá) VI

Fragmento de El jardín de las delicias, El Bosco
El pasado viernes nos dio una charla muy enriquecedora Fernando Sánchez Balanzá, quien nada más empezar la charla nos explicó la etimología y significado de la palabra forajidos, término que hemos estado utilizando durante todo el primer trimestre en nuestro proyecto de investigación; personalmente resumiría su significado en la frase que nos dijo Fernando: “ los forajidos son aquellas personas que no han sido capaces de acatar el NO que le ha impuesto la sociedad” y enlazando con este término, el resto de la charla se centró en el Sí y el NO, hablando mal y pronto, ya que indagó mucho más explicándonos el poder que puede llegar a alcanzar un simple monosílabo que sin darnos cuenta decimos y nos dicen desde pequeños sin ser conscientes del poder psicológico que tiene en una persona y más en un niño que es aun más vulnerable; no solo utilizó estos dos términos sino que hacia símiles lo que representaba aún mejor el hecho de cómo nos van modelando las prohibiciones a lo largo de nuestra vida por encima de las permisiones que nos puedan llegar a dar.
Fernando nos dijo que cada NO que nos dicen es un corte metafórico que nos hacen y que si fuesen reales estaríamos envueltos en sangre, dándonos así a entender que es algo que nos deja huella a la vez que nos hace daño.
Todo esto me hizo pensar sobre la “libertad” que nos quita el NO ya que nos priva de el querer satisfacer los caprichos propios de nuestro instinto, y de que hubiese pasado si no se nos hubiesen impuesto prohibiciones ¿viviríamos en una anarquía moral? , no lo creo, ya que en mi opinión hubiésemos acabado poniendo tabús en esa hipotética sociedad sin límites, quizá no fuesen tan restrictivos ni tan hirientes como los de esta pero los habría.
Me hubiese gustado que personas ajenas a este grupo hubiesen venido y que charlas como esta se repitiesen.
Sergio Nuevo

lunes, 15 de diciembre de 2014

EN EL LÍMITE (Charla de Fernando Sánchez Balanzá) V

¿Sí o no?, ¿No o sí?, la visita de Fernando Sánchez Balanzá del pasado viernes nos hizo reflexionar sobre eso, sobre esta dos palabras que aunque simples lingüísticamente están cargadas de contenido. La charla o mejor dicho la reflexión filosófica impartida comenzó con una palabra sobre la que nosotros habíamos estado trabajando durante todo el trimestre, Forajidos y a partir de ahí nos hizo, como el mismo definió, jugar con nuestro juguetito, utilizando una presentación minimalista, pero muy cargada de simbología.
Solo fue necesaria una palabra, forajido y una pregunta, ¿Es el ser humano bueno por naturaleza? para hacernos reflexionar, como los más grandes filósofos, sobre el ser humano, la ley o la evolución social. Todo terminó con una palabra, no, la madre las palabras, la que le da significado al sí. Dos letras que él consideró como un cuchillo que hiere a los niños, pero que sin embargo nos hace evolucionar como personas.
No quiero dejar tampoco al margen la explicación que nos dio sobre la delincuencia y sus tipos (activos, pasivos, sociales y egoístas) que sin embargo para mí son una anécdota pues lo verdaderamente importante es la reflexión sobre el Génesis de nuestra propia Biblia.
Por desgracia, la charla se vio un poco encasillada por el tiempo y no tuvimos la oportunidad de hacerle preguntas que a muchos nos habían surgido, pues en definitiva había desbloqueado nuestra mente y había conseguido que pensáramos en el porqué de las cosas.
Pablo Edo
Que sí, que NO.
Días atrás tuvimos el placer de poder escuchar a un hombre llamado Fernando Sánchez Balanzá. Esta charla ha sido diferente a todas las demás; creo que todos hemos pensado que ojalá nos hubiera dado clase alguna vez en nuestra vida.
Fragmento de El jardín de las delicias, El Bosco
Hay muchas formas de explicar el término “forajidos” que es el tema que ha expuesto y en el que hemos estado indagando este trimestre en PII. Fernando Sánchez consiguió meternos con el génesis y con mitos donde él quería y como él quería en este tema. También puede que influyera su voz, o cómo lo explicaba… no lo sé, el caso es que fue increíble. Ese hombre es un antropólogo, psicólogo y ha sido el autor de La hierba de la inmortalidad.
Los niños pequeños tienen el privilegio de ser aún unas criaturas no humanizadas, son inocentes, puras, con alas para volar, sin prohibición alguna. Pero no os equivoquéis, en unos meses esos niños ya no tendrán esa misma libertad. Les enseñarán cuando deben reír y cuando llorar; a distinguir entre lo bueno y lo malo, el tótem y el tabú, entre la luz y la oscuridad; quizás aprenderán a discriminar por su sexo o por su color de piel; comprobarán que todos los sueños no se pueden cumplir; su mentalidad normalmente fluirá en armonía con la sociedad; su subconsciente se verá encadenado por las leyes de la población y por ellos mismos, hasta tal punto que estará reprimido, olvidado casi por completo y solo saltará en alguna ocasión, pues alguna vez ese subconsciente se revela dando paso a sueños extraños o sueños que nunca hubiéramos pensado que podríamos haber experimentado; incluso en casos extremos el subconsciente (dicen) que se libera con las guerras, donde este se encarga de expulsar toda la furia reprimida. Los niños también aprenderán que el NO es la palabra más importante y la que más odiamos del diccionario, ya que por cada no nos despluman poco a poco esas alas tan blancas y grandes que poseíamos nada más nacer y que servían para volar, para tener libertad, por cada no nos quitan un sueño, por cada no nos llevan por otro camino diferente al que queríamos transitar, por cada no nos están quitando nuestra identidad poco a poco y dejamos de ser esos seres puros e inocentes, pasando a ser personas ancladas en una sociedad; unos seres con identidad propia, pero a la vez semejantes.
La gente no tiene en cuenta que todo tiene su Yin y su Yang, su negro y su blanco, pues ninguna buena obra tiene sentido sin su opuesto, ningún sí vale sin un no, ningún sentido tiene la palabra obedecer, sino existe la palabra desobedecer. 
Cuando tenemos la suficiente capacidad para pensar, todos descubrimos que hemos sido alguna vez, o somos, forajidos, que significa fuera exidos “expulsado” pero expulsado ¿de dónde? De la sociedad. Los humanos no podemos vivir sin la sociedad, pues aunque muchas veces nos corrompa, necesitamos compañía, calor humano, necesitamos sentir que no estamos solos en el mundo; unidos podemos sobrevivir, separados es imposible.
En contraste con la actualidad, que metemos a los forajidos dentro de cuatro paredes, antes lo que se hacía era desterrarlos, lo que significaba una muerte segura, pues no se conocía nada más allá de las fronteras y estaban solos. Sin embargo, ahora también se puede ver una serie de expulsiones fuera de una colectividad, como cuando te echan de clase por algún comportamiento improcedente, esa persona también se podría definir como una forajida.
No obstante, no todos los forajidos están en un solo grupo que se les llama “los malos” “los bandidos”, los que realizan delitos por simple adrenalina, por simple placer; también están los forajidos que realizan delitos por su pueblo, por su familia, no por ellos, sino por su comunidad, el mejor ejemplo es el legendario Robin Hood. Y cómo olvidar a esa gente que levantó su mano contra el gobierno, contra su propia religión, contra su patria, por defender sus ideales y que ahora yacen en una fosa común o tan solo son motas de polvo o de ceniza que flotan por todo el mundo a merced del viento, como puede ser el caso de Hypatia o de Sócrates, o de Galileo Galilei, o de Miguel Servet o de Copérnico o de Leonardo da Vinci o de Pablo Toscanelli o de Teresa de Jesús o de Gandhi o de Víctor Jara o de nuestro escritor Federico García Lorca, o del conocido como hijo de Dios, Jesús de Nazaret… y tantos y tantos otros que nunca me cansaría de escribir sus nombres, de saber con pelos y señales su historia, de llorar sus muertes… gracias a ellos somos quien somos. Que irónico ¿no? Gracias a sus muertes podemos disfrutar de las libertades y de los conocimientos que poseemos ahora.
Por todo esto, no todos los forajidos son “malos”. A veces tan solo odian esa sociedad tan cerrada en su cerebro colectivo que les aprisiona y no les deja pensar lo que desean, esa sociedad que nos educa de tal manera que nos arrebata nuestra identidad, pero que sin ella no duraríamos ni dos días vivos. Pues ¿Qué pasaría si no hubiera leyes? ¿Qué pasaría si no se castigara por algo que nosotros lo consideramos como malo? Este tema es muy complicado de tratar y para mí, imposible de explicar.
Podemos odiar a la sociedad, pero no podemos irnos de ella, por el simple hecho de que si nos vamos morimos. Solo nos queda la palabra esperanza, que como bien comenta el mito de Pandora, es lo único que no nos pueden arrebatar, es una pequeña alegría que nos hace seguir vivos y avanzar; esperanza de encontrar a gente parecida a nosotros, que nos entienda y que no nos deje nunca, esperanza a que las cosas cambien, esperanza a que la sociedad sea tolerante, esperanza a que ojalá un día podamos tener una mentalidad tan diferente que no sea necesario tener leyes, no tener ese NO que nos arrebata las ganas de vivir. Ojalá.
Tamara Pérez
Puede que la mayoría de nosotros nunca nos hayamos parado a pensar que nuestra vida está completamente regida por opuestos, tales como bien y mal, día y noche, vida y muerte. Sin embargo, hay uno de ellos mucho más poderoso que cualquiera de los demás: el sí y no. Hasta la charla que recibimos el pasado viernes por parte de Fernando Sánchez Balanzá, jamás me había dado cuenta de lo mucho que odiamos los seres humanos la palabra no, puede que porque sea una palabra que nos prohíbe, ‘’una palabra que nos corta, nos hiere y nos deja cicatrices’’. Sin embargo, ninguno de nosotros podría concebirse como persona sin jamás haber recibido un no, porque ‘’las personas no nacen, se hacen’’. Muchas veces, nos quejamos del mundo en el que vivimos y somos tan hipócritas que no nos damos cuenta que los culpables de toda la maldad que nos rodea es nuestra. Un niño no nace racista o violento, un niño no es cruel por naturaleza, todo depende de los no que reciba en su infancia y de la cantidad de cicatrices que vaya acumulando a lo largo de su vida, ya que aunque estas duelan, son las que nos crean y hacen que cada uno de nosotros seamos quienes somos ahora.
Por otro lado, me di cuenta de lo extraordinaria que es la etimología, de ‘’la cantidad de secretos que puede esconder una palabra’’. Forajidos es una de ellas y la cual Fernando nos explico, esta a parte del significado que la mayoría de nosotros conocemos como personas que se encuentran fuera de la sociedad por cometer diversos delitos, también puede concebirse como personas que cometen estos actos para ayudar a los más necesitados, como es el ejemplo del famoso Robin Hood o personas que, a lo largo de la historia, no aceptaron las teorías de la iglesia católica y fueron asesinados por ello. 
Por todos estos hallazgos, me encantó y me pareció de un gran interés esta charla sin embargo, lo que más aprecié fue esas ganas que Fernando nos transmitió de ver más allá de lo establecido y lo tangible, de buscar el fondo de todas las cosas y de no conformarnos con nada.
Sara Jáñez

EN EL LÍMITE (Charla de Fernando Sánchez Balanzá) IV

Este viernes pasado un escritor se dejó caer por nuestro instituto para, de alguna manera, hacernos pensar sobre la sociedad y el comportamiento del hombre en general, es decir vino a hablarnos de la antropología, un tema con el que normalmente no solemos estar muy familiarizados las personas de nuestra edad, sin embargo fue muy interesante y fuera de lo común en contraste con lo que solemos estudiar en otras asignaturas.
Se trata de Fernando Sánchez Balanzá, el autor de “La hierba de la inmortalidad”, quien vino a hablarnos sobre este tema. La charla principalmente estuvo enfocada alrededor de la palabra forajido, explicando sus distintas acepciones y etimología, pero la idea principal que sacamos fue la reflexión sobre el hombre, individuo que realmente se resume en dos palabras, el sí y el no, dos términos muy básicos, que sin darnos cuenta, nos marcan desde nuestro nacimiento, de esta forma se va desarrollando un proceso de humanización, ya que el sí y el no son por excelencia lo que nos hace ser humanos, las normas que se establecen prohibiéndonos ser realmente libres son las que nos distinguen de los animales, estas en los individuos crean un impacto muy representativo, moldeando el comportamiento a imagen y semejanza de la sociedad, por ello el hombre se hace y no se nace, todos los niños pequeños no saben aún qué pautas deben de seguir, por ello se les van introduciendo mediante la educación (y sobre todo con la utilización de la palabra NO) aquello que se debe considerar como correcto. 
Aunque ni siquiera nos demos cuenta, cada vez que nos niegan algo es como si nos hicieran un corte metafórico en nuestro alma, porque (por lo menos yo lo he querido entender así) nos privan de nuestra libertad y de nuestros instintos, que progresivamente vamos reprimiendo poco a poco llegando finalmente a ser “humanos” .

Alejandro Abad

Empezó diciéndonos que el hombre para él es lo más importante. 
El límite de lo legal y lo ilegal, lo bueno y lo malo, a veces es tan estrecho que puede ser imperceptible.
La misma palabra forajido nos une dos palabras contrarias que están fuertemente relacionadas. Dentro y fuera. Para estar fuera debe existir un dentro, en este caso es la sociedad, los delincuentes o forajidos están fuera de la ley y por tanto de la sociedad. 
Pero no todos son iguales, los hay activos y pasivos, los activos también se pueden subdividir, aquellos que delinquen para su propio beneficio, pongamos el ejemplo de la actualidad, los casos de corrupción, que son los negativos y los que delinquen para dar a los demás, los positivos, digamos que son Robin Hood.
Los pasivos, en cambio aunque no lo hacen voluntariamente acaban sobrepasando el límite de lo permitido. A cuántos quemarían en la hoguera por brujería, siendo que la mayoría de ellos simplemente usaban hierbas como técnicas curativas, cuántos fueron ajusticiados por exponer ideologías avanzadas para la época y ahora en la actualidad en países con desigualdad entre hombres y mujeres, gran número de mujeres son perseguidas por pensar distinto, por pedir derechos, la mayoría de estas personas no buscan estar fuera de la ley, sin embargo lo hacen.
Es tan pequeño el límite que dependiendo el país que te encuentres varía.
Este límite ha sido enseñado a toda la sociedad con la palabra "no". Según él es una especie de instrumento "asesino", cada vez que alguien recibe una respuesta negativa, se produce una "herida", todos estamos marcados por ellas. Sin embargo la palabra "no", es la base de todo lenguaje, la que nos hace pertenecer a la sociedad y no ser un forajido, una persona fuera de la sociedad, ya que esta palabra nos hace ver lo correcto de lo incorrecto, lo bueno, de lo malo. Es necesaria, pero también puede ser sustituida por otras expresiones similares, que a largo plazo hacen el mismo efecto sobre una persona pero que no es tan brusco en el momento, como dando un pequeño rodeo para decir lo mismo.
También es cierto que el hombre no nace siendo hombre, un niño no tiene principios, y se le debe enseñar lo bueno y lo malo, en definitiva, a pertenecer y estar dentro de la sociedad. Cada niño acaba teniendo la actitud que ha vivido durante su infancia; si en su casa su padre tiene más "poder" que su madre, él tomará la figura paterna como dominante, si ha visto racismo, será racista, y así con todos los aspectos sociales.
Personalmente me pareció de gran interés, me transmitía mucha calma y sabiduría, era una mezcla de psicólogo, filósofo, investigador, una gran mente. Para mí, alguien admirable.

Elisa Martín

La charla de Fernando Sánchez Balanzá fue la más teórica sobre el tema Forajidos que hemos presenciado. Balanzá se centro en el tipo de forajidos que existen: activos (conscientes de que lo que están haciendo se sale de lo permitido) y pasivos (ajenos al mal que están causando), de cuya acepción participamos todos; pues en mayor o menor medida todos hemos sido sacados de un conjunto o sociedad. Un claro ejemplo es el alumno que expulsa el profesor de clase, de ese grupo que componen los alumnos, por un comportamiento indebido. 
Otra base de la charla fue la de los pares de contrarios, teniendo como más importante e inicial el del “sí” y el “no”, del que parten todos los demás: bien y mal, obedecer y desobedecer, tótem y tabú… Ya desde la antigua Grecia o el Génesis (Biblia) queda plasmada la importancia de la palabra no, la cual es la que más dolor nos produce al ser humano, el mito de Prometeo y Edipo, como el de Adán y Eva, todos ellos se saltaron la prohibición que tenían impuesta. Ya que el hecho de prohibir algo es sinónimo de interés e incitación hacia esto mismo, así se comporta la raza humana. Pero esta misma palabra “no” es la que nos distingue del resto de animales irracionales, la que ha hecho que las civilizaciones evolucionen, gracias a normas y leyes que nos indican frecuentemente lo que debemos o no hacer. Es la base de la educación pues quizá un “no” a tiempo es el remedio a muchas de las acciones inapropiadas que realizamos. Destacó, de una manera metafórica, que cada vez que nos refieren un “no” una nueva cicatriz surca nuestra piel, y si pudiéramos observar cada una de estas cicatrices nos encontraríamos cubiertos de sangre. 
Fue una charla que fue directa a la raíz del forajido y a su porqué, nos hizo reflexionar a todos y también recordar las veces que nos hemos visto frustrados tanto en casa como en la escuela como en la calle por una maldita palabra: no. Y otras veces en las que el paso del tiempo nos ha hecho agradecerla.
Pero yo, al margen de la charla, me pregunto: ¿es tan necesario cumplimentar las leyes y ser sumisos al no?, ¿acaso saltándonos un poco las normas y estando menos sometidos no seríamos más felices?, pues si cada “no” acatado es una cicatriz de esta manera se podrían evitar.

Noelia Arnau

El pasado viernes tuvimos la visita de Fernando Sánchez Balanzá, un psicólogo y antropólogo para hablarnos del límite entre lo permitido y lo prohibido.
Comenzó hablándonos sobre el término forajido, una palabra muy usada durante todo el primer trimestre en esta asignatura. Un forajido no es solamente aquel ladrón que comete actos delictivos, sino que también hay forajidos pasivos, aquellos que cometen actos vandálicos por una buena causa, como Robin Hood. Incluso nosotros hemos sido forajidos alguna vez cuando eres expulsado de clase o eres excluido de un grupo social.
Fernando Sánchez Balanzá lanzó una pregunta: “El hombre, ¿nace o se hace?”Más tarde explicó que un niño no nace racista ni homófobo, sino que se va haciendo por medio de convecciones que le dicta la sociedad en la que pertenece. Esto no sería posible sin la existencia de la palabra ‘no’, la palabra más odiada por el ser humano pero a su vez la que nos ha educado, para bien o para mal y nos seguirá educando a lo largo de los años.

Andrea Fidalgo

La exposición del pasado viernes me hizo darme cuenta de que no solamente las personas que cometen delitos y se rozan el límite de la ley son forajidos, sino que todos nosotros, en algún momento, también lo somos, en casos como la desobediencia a nuestros padres, y muchos otros en los que no somos lo suficientemente responsables. La vida está llena de opuestos, como bien dijo Fernando el sí y el no, el bien y el mal, el dentro y el fuera. Me hizo darme cuenta también de que el hombre es el ser más interesante que existe y que aun conociendo muchas cosas de él, nos quedan muchas otras por descubrir debido a su gran complejidad. Me hace reflexionar el hecho de que la palabra no, un simple monosílabo, sea la palabra que más odiemos y sobretodo nosotros, los adolescentes, como bien dijo él, ya que es una palabra que expresa prohibición, y que la decimos en muchas ocasiones y situaciones cotidianas. 
Finalmente mi opinión es positiva, porque como ya he mencionado antes, supone una reflexión sobre el ser humano desde sus principios, hasta hoy en día y sobre las actitudes que toda persona posee y que le hacen, de cierta manera, un forajido.

Marina Tortajada

domingo, 14 de diciembre de 2014

EN EL LÍMITE (Charla de Fernando Sánchez Balanzá) III

El ángel caído, Ricardo Bellver, Madrid
El pasado viernes tuvimos la visita en el centro de Fernando Sánchez Balanzá. 
Nuestra profesora, Mariaje, el día anterior nos hizo una pequeña introducción sobre el tema de la charla y nos informamos sobre un par de leyendas griegas, me intrigó mucho la charla debido a las leyendas que leímos en clase.
Con esa intriga comenzó la charla y aunque el tema no era exactamente sobre la mitología griega, fue una gran charla. Fernando Sánchez comenzó la charla con la explicación de la palabra “forajidos”, el tema que hemos tratado este trimestre en la asignatura de PII, tras la definición de la palabra en sí misma y su significado, comenzó unos 40 minutos de reflexionar .Esta empezó como una charla cualquiera y de repente, nos embarcamos en un viaje de preguntas a un nivel filosófico, esto era algo que no me esperaba, sin darnos cuenta nos veíamos todos haciéndonos preguntas que nunca antes nos habíamos cuestionado. Fernando basó la charla en un intento de que nosotros mismos, nos replanteásemos aquellas cosas que dábamos por hecho, desde lo que está fuera (cuando se desterraba a una persona en la antigüedad, esto suponía una separación del grupo y frecuentemente la muerte) y dentro (en la actualidad la gente es encerrada en prisiones); los diferentes tipos de ladrones y delincuentes, aquellos que roban por interés propio, otros que roban para dárselo a los demás y aquellos que están delinquiendo sin saberlo ni quererlo; hasta la imposición de las sociedades en nuestra educación, y el corromper esos lienzos en blanco que somos todos nosotros nada más nacer. Este último fue el tema más importante, como dijo nuestra compañera Tamara Pérez y refutó Fernando, “¿Racista se nace o se hace?”, esto es debido a una imposición de la sociedad, por ello es tan importante la educación, un niño no es racista pero una imposición sobre unas diferencias raciales puede cambiarlo, el control de las actitudes, el “NO”, esa palabra que tenemos impuesta y que son pequeñas heridas en nosotros con las que cargamos desde que éramos pequeños. 
Aquí vino mi gran duda y debido al tiempo no pude comentarle a Fernando, él dijo que cuando se nos prohíbe algo nos estamos hiriendo, están controlándonos, y mi pregunta era: ¿Si no se nos prohibiesen desde pequeño una serie de actitudes, viviríamos en una sociedad reinada por la anarquía en la que la única ley que existiera sería la ley marcial, como en la naturaleza, el gobierno del más fuerte? 
Como Fernando Sánchez dijo, “tenéis que abrir la mente y comenzar a preguntaros cosas”, yo ante mi pregunta empecé una búsqueda a la que encontré respuestas, gracias a Fernando Sánchez que nos ayudó a mirar las cosas de otro modo y no dar las cosas por hecho.
Ángel Vicente

sábado, 13 de diciembre de 2014

EN EL LÍMITE (Charla de Fernando Sánchez Balanzá) II

Jesús, un fuera de la ley (Andrea Mantegna)
Diferente. Quizá sea el adjetivo más adecuado para la charla de este viernes, distinta de las demás en todos los aspectos; contenía un mensaje subliminal profundo y trascendental más que un discurso meramente informativo o una exposición acerca de un tema en concreto. El anclaje inicial de la charla era el término 'Forajidos', qué significa estar afuera y qué significa estar dentro, o más bien, dentro de donde. Fernando señaló que ese dentro era la sociedad y el estar fuera conllevaba sucumbir a un destino trágico, a pesar de que no todos los forajidos se habían propuesto serlo, o que las intenciones de aquellos no siempre eran egoístas y podían tener fines sociales. Así, él recalcaba que cualquiera de nosotros ha podido ser (o es) un forajido, incluso él mismo; numerosas veces Fernando se incluía en los hechos que describía, lo cual proporcionaba mucha intensidad, veracidad y cercanía a lo que nos estaba contando. La charla continuaba con la dicotomía del sí y el no: forajidos eran aquellos que rechazaron el no, y aunque este sea necesario en la educación y la transformación de niño a hombre, cuando pronunciamos el no, estamos matando una parte del interior de las personas. Sin embargo, la muerte no siempre implica destrucción, es una especial forma de creación. La creación de la moral en los hombres, de la cual carecen los niños, por ejemplo. Además, ''la prohibición es herida de muerte de indiferencia previa'', una frase realmente acertada que nos enseñaba Fernando en su presentación. En resumen, una charla muy constructiva que anima a la reflexión una vez que esta ha terminado.
Julia García
En la charla del pasado viernes, Fernando, "el hombre que escribió un libro muy gordo", nos habló acerca de los límites. Comenzó su exposición explicando que en la sociedad humana se había impuesto que las personas que sobrepasaran esos límites marcados sería forajidos (salidos afuera) es decir, serían apartados y desterrados, práctica que llevaba en vigor desde las primeras comunidades humanas y que muchas veces implicaba la muerte. Su charla estuvo principalmente orientada a los pares de opuestos, un tema muy interesante, pues es cierto que el humano está muy apoyado en ellos, y entre medio, están los límites. Como ejemplo de ellos, comenzó con "dentro" y "fuera" para explicar que a los forajidos 'se les expulsa de dentro' y ese dentro es el mundo que les rodeaba hasta entonces, su sociedad o tribu. Continuó haciendo comparaciones, ilustradas con ejemplos, entre más opuestos, algunos antiquísimos en la historia de la humanidad, como el "sí" y el "no" y resaltó especialmente este último, pues defiende que los humanos nos educamos y progresamos gracias a esa palabra; "obedecer" y "desobeceder", el "bien" y el "mal"... Otro aspecto muy interesante fue la diferenciación entre lo que es un forajido que actúa en favor de uno mismo, y la romántica acepción del forajido pasivo, que se convierte en ello sin quererlo, debido a sus actos delictivos en beneficio de otros. Se aprecia a primera vista que Fernando es un hombre con una gran cultura, un investigador influido por la filosofía, pues establece relaciones entre todo tipo de aspectos, es notable que ha reflexionado y aprendido mucho durante su vida y así nos lo transmitió.
Leonor Alcalá

viernes, 12 de diciembre de 2014

EN EL LÍMITE (Charla de Fernando Sánchez Balanzá)

Dentro y fuera, tótem y tabú, obedecer y desobedecer, bien y mal... ¿Podríamos definir la vida como una sucesión de pares de opuestos? ¿No se necesita la existencia del término negativo para que el aceptado como positivo tenga un sentido? ¿El yin y el yang? ¿No tiene mucho que ver con toda esta sucesión de conceptos para llegar a una serpiente, como la que ya aparece con Adán y Eva?
Hoy, Fernando Sánchez Balanzá, autor de La hierba de la inmortalidad, ha querido introducirnos todas esas preguntas, hacernos reflexionar, llevarnos en un pequeño viaje en el que el vehículo fuera nuestra mente –una que nos puede llevar a los sitios más insospechados y desconocidos, con la que deberíamos jugar más a menudo.
Aunque pensáramos en el bien y el mal como el par de opuestos más fundamental, hay otro aún más básico, más primario, más antiguo. El sí y el no, que aunque sea la "palabra que el hombre más odia", es la que nos educa. Un hombre no nace; se hace. A menudo nos quejamos de lo machista o racista que es el mundo, pero un niño no es ninguna de las dos cosas, hasta que la sociedad le enseña a serlo, a base de cortes de índole psíquica que nadie quiere contar como verdaderas heridas. Porque las palabras tienen un gran poder como arma. Un poder infinito. Una simple palabra puede herir, cortar, matar, desterrar...Tiene gracia la etimología de las palabras; el trasfondo de estas, la forma en que conocerlo puede cambiar tu visión de las cosas; cómo un simple no nos remonta a siglos y siglos de opresión y muerte, cómo nos remonta incluso a la historia alegórica de Adán y Eva. Eva come un fruto del conocimiento del bien y el mal. Y por ello Adán y Eva son expulsados del paraíso. Pierden su inocencia. Pasan de ser proyecto a acto. Porque la niñez acaba cuando se aprende la diferencia entre estos dos antónimos, entre estos dos colores que la cultura asiática tiende a hacer dependientes.
También hay más que desentrañar de la palabra forajido (fuera exido), entre cuyos sinónimos encontramos cuatrero, bandido o facineroso. Es alguien señalado, perseguido y prohibido, alguien que se ha saltado las prohibiciones que ha impuesto la sociedad (y que, como esta, han ido fluctuando). Pero no solo podemos quedarnos con el forajido como el ladrón egoísta que atraca una joyería a punta de pistola para hacerse con el botín. También está el activo social; el tantas veces representado en todo tipo de novelas y cómics, el novelesco héroe que ayuda al pueblo necesitado, cometiendo algún delito para hacer esto, y con el riesgo de ser ajusticiado como el ladrón egoísta que busca su propio interés. Ejemplos de este segundo hay muchos: Robin Hood, probablemente el más conocido, Arrow, Dean y Sam Winchester...
Y, cómo no, el forajido que se ha encontrado en esa situación sin haberla buscado, categoría en la que podemos incluir a todas esas mentes inquietas, que por no aceptar los modelos o las teorías de la Iglesia Católica, han acabado perseguidos y en la mayoría de los casos, asesinados, por mucho que en la actualidad se haya demostrado que tenían razón.
La humanidad ha hecho muchas barbaridades, que hoy en día no deja de hacer porque, aunque sea triste, la sociedad no acepta a los distintos, a las personas que quieren pensar por sí mismos y desarrollarse de una forma distinta, igual que los niños y adolescentes no aceptan a ese otro que no bebe o que no es bueno en los deportes. Y sí, le llevan al suicidio en algunos casos. Pero no porque el típico jugador de fútbol americano le diga que está gordo o que es patético, sino porque ese bloque de músculos le ha hecho un hombre, un hombre que se repetirá esas mismas palabras antes de ir a dormir. Sí, el jugador le ha herido y provocado cortes, pero es él mismo, es oír su propia voz decir esas mismas palabras lo que le causa las heridas más graves. Las que, a veces, no cicatrizan.
Marta García
Estaba completamente convencida de que la charla que recibimos ayer, por parte de Fernando Sánchez Balanzá, iba a tratar prácticamente sobre mitología griega, especialmente sobre los mitos de Prometeo y Edipo, un tema que personalmente no me gusta, pero estaba totalmente equivocada.
La charla se basó fundamentalmente en la palabra que tanto hemos oído este trimestre, forajido. Cuando hablamos de forajidos nos referimos a todos aquellos vándalos que cometen actos los cuales se encuentran fuera de lugar, como robar, aunque estos se cometan por una buena causa, como el ejemplo de Robin Hood, que roba a los ricos para dárselo a los pobres, siguen siendo actos fuera de lugar, pero… ¿Quién no comete actos fuera de lugar, por muy insignificantes que sean? ¿Quién no ha sido señalado por hacer algo fuera de lo común?
Gracias a Fernando hemos podido comprobar que todos somos unos forajidos, todos hemos sido señalados, todos hacemos cosas mal, muchas de ellas no tienen importancia pero no las deberíamos haber cometido. Y esto es así porque el ser humano no acepta un “no” por respuesta. Es la palabra que más tememos y la más importante, ¿Cómo se educaría a los niños sin utilizar la palabra “no”?, es la palabra clave para hacerlo y la más desagradable de escuchar.
Me llamó la atención cuando en las imágenes en las que aparecían una espada y un rifle, Fernando, no veía exactamente eso, sino que veía un “no” en cada una de esas armas, pues según él, cada vez que pronunciamos la palabra “no” estamos matando.
Por último, nos mostró y nos animó a utilizar el mejor juguete del mundo, el que está al alcance de todos nosotros, con el que podemos disfrutar al máximo y el que apenas utilizamos, nuestra propia mente.
Elena Navarro

miércoles, 10 de diciembre de 2014

PERIÓDICO "EL TURIA, ÓRGANO DE LA JUVENTUD REPUBLICANA RADICAL"

 En el transcurso de los años, se han dado lugar muchos sucesos, como atropellos, robos, o incluso asesinatos en nuestra provincia, Teruel. Sin embargo, nos hemos querido centrar en el año 1932 basándonos en un periódico que hemos extraído de Internet; El Turia, Órgano de la Juventud Republicana Radical (El Turia). Las noticias que hemos podido conocer, encontradas en una cifra aproximada de unos 80 números, las recogimos en este trabajo y ahora las compartimos para darlas a conocer, al igual que algunas características del propio periódico. Hemos tenido la oportunidad de poder investigar algunos casos de los cuales no nos habríamos imaginado que hubiesen podido ocurrir. Aparecen 10 casos, son sucesos de diferentes tipos, aunque unos con un nivel de gravedad más alto que otros como podréis observar a continuación.


Memoria de la investigación sobre El Turia. Elena e Irene.

El Caso (sacado de El Eco de Teruel)

Durante todo este trimestre, nos hemos dedicado a analizar los ejemplares de El Eco de Teruel para buscar casos de índole criminal y ver cómo eran tratados por la prensa en ese época. Hemos podido recoger gran variedad de noticias de esta clase, que van desde robos con allanamiento de morada, peleas callejeras (en las que era común el uso de distintas armas de fuego), asesinatos influidos por el estado de embriaguez, parricidios, suicidios, secuestros... No sabemos con certeza el grado de veracidad de estas noticias, pero hay límites a los que la imaginación no puede llegar sin apoyarse en un transfondo real.


Proyecto de investigación: El caso: Diario Turolense

En este trabajo se recogen casos desde principios de febrero del año 1914 hasta finales de marzo de 1915 de la provincia de Teruel; se recogen casos tanto de asesinatos como reyertas o incluso estafas; también se adjunta una memoria sobre este mismo trabajo la cual recoge todo el proceso de investigación e información sobre el mismo.
Samuel Ortiz Sáez y Sergio Nuevo Romero

El Caso. Periódico La Provincia: Diario independiente

El Caso es un proyecto de investigación y recolección de sucesos, encontrados en antiguos periódicos, de la provincia de Teruel. En mi proyecto, el periódico elegido es La Provincia: Diario Independiente. En mi trabajo he dividido el Caso en apartados y cada uno de estos ordenados cronológicamente. Estos sucesos ocurren en pueblos cercanos a Teruel y están protagonizados por  personas que hoy en día aún perduran las generaciones. El año analizado es 1923.









La Crónica.

A lo largo del trimestre hemos realizado una amplia investigación del periódico La Crónica con el objetivo de buscar crímenes realizados por los ciudadanos de Teruel y sus alrededores. Sobre todo nos hemos encontrado denuncias, pero también ha habido una serie de casos más graves como asesinatos, robos o incendios. Este periódico, en muchas ocasiones tiene faltas y su redacción no es su fuerte, pero si que podemos afirmar que es veraz aunque subjetivo.

Memoria el Caso.


jueves, 4 de diciembre de 2014

Memoria La Provincia: diario independiente

El trabajo de investigación de “El Caso” ha consistido en buscar un periódico entre 1850 y 1930 de Teruel y su provincia. Nosotras tras hojear varios antes encontramos La Provincia: diario independiente. Un periódico que como su nombre indica, trata de Teruel y provincia, esencialmente, aunque también hay noticias de ámbito nacional e internacional, entre los años 1920 y 1921. Dicho diario no tenía numerosos sucesos y además había que buscarlos con mucha dedicación ya que no estaban en un apartado específico. Además estas no eran especialmente sangrientas, la mayoría trataban de reyertas o pequeños hurtos, por ejemplo de haces de leña, sobre todo cuando entraba el invierno. Hemos recogido alrededor de 15 sucesos, con varios seguimientos. La información complementaria trata de los pueblos o lugares donde ha sucedido, de las armas usadas y la procedencia de los apellidos de los protagonistas de las noticias. También incluyen un recorte de la noticia y un breve resumen de lo sucedido. Se presenta el trabajo como un periódico titulado “El Caso turolense” y por otra parte una memoria de este proceso.
Memoria El Caso. from proyectoteruel
La Provincia: diario independiente
Elisa Martín Dobón y Noelia Arnau Górriz 
 

MEMORIA 'EL CASO'

Natalia Lafuente y Marina Tortajada.

El Caso turolense, La Provincia: diario independiente.



Proceso de investigación "El Turolense"

En este proyecto hemos realizado un estudio de los sucesos ocurridos en la provincia de Teruel entre el 5 de diciembre de 1876 (número 1) hasta el 10 de marzo de 1877 (número 80). Para ello, hemos decidido rastrear los números emitidos por el diario”El turolense”. En nuestra investigación hemos descubierto que la mayoría de los sucesos ocurridos en Teruel y su provincia son peleas callejeras en la capital y robos con violencia en los pueblos de alrededores.

Sucesos diario "El turolense"

sábado, 29 de noviembre de 2014

A ESTE LADO DEL MURO (V)

Una frontera, un vacío,semejantes personas, diferentes circunstancias
En la infancia, algunos hemos sentido curiosidad por saber por qué hay personas encerradas en un recinto constituido por cuatro paredes, donde supuestamente y según nos transmitían ciertas películas, las personas vivían verdaderos infiernos, había grupillos de maleantes, se fugaban continuamente haciendo peripecias y consiguiendo unos segundos de libertad, nos enseñaban revueltas de esos presos, peleas con navajas, tráfico de drogas, violaciones inesperadas... por lo que es inevitable no tener mil preguntas sobre esos espacios ocupados por gente semejante a nosotros.
Eso es lo que pasó en una clase de PII, cuando vinieron dos presos y algunos trabajadores de la prisión.
Sin embargo, no os voy a contar la charla tan interesante que tuvimos, ni las respuestas a las innumerables preguntas formuladas, ni el nerviosismo que se sentía en el aire por parte de los que interrogaban y los que contestaban. No.
Os voy a hablar de una mirada, una mirada que nos llegó a la mayoría al alma; esa mirada que tengo la vaga consciencia de que hizo llorar a una compañera. Es la mirada de la desilusión, la mirada del que observa una época pasada que aconteció uno de los mayores desastres: quedar encerrado, sin mucha libertad, en esas cuatro paredes de piedra por un error más grande del que él creía que estaba cometiendo. Esa mirada ausente, que observaba a la pared mientras sus palabras fluían y relataban su historia de una manera tosca, simple, clara, pero sin que él se diera cuenta, esas palabras también estaban llenas de dolor, de superación, de madurez... Esas palabras nos llegaron al alma.
Cuando se pasa por un mal momento solo los mejores, los que te quieren, están ahí, aguantándote, pero cuando uno está en la cárcel ni siquiera estos se quedan; poco a poco pasas a ser uno más cuando antes eras todo; poco a poco, tan solo eres un fantasma del pasado.
Tu familia puede estar ahí o no; la gente no hace más que hablar y hablar sin saber y, llega un momento que sí, deseas salir de la cárcel, pues necesitas ver otra vez el mundo exterior, pero quieres alejarte de lo que antes era tu sitio.
Hay innumerables grupos de delitos, igual que de presos: desde los más ruines, hasta los más buenos; desde los que no atienden a razones, a los que desean a toda costa mejorar; desde los que no entienden por qué están ahí hasta los que lo tienen muy claro; desde los que roban para comer, a los que violan o maltratan por placer; pues las personas somos buenas y malas al mismo tiempo pero, depende de en qué persona nos fijemos predomina una cosa u otra indiferentemente que esté en prisión o no; pues hay algunos encerrados que no se merecen estar ahí y muchos sueltos que merecen estar en ese lugar donde no puedes volar. 
Tamara Pérez (28-XI)
En esta charla se han desmentido una gran cantidad de estereotipos negativos (aunque algunos de ellos positivos) de las prisiones de España, en realidad no tiene mucho que ver con lo que nosotros estamos acostumbrados a pensar basándonos en las películas o series de televisión, me han abierto los ojos y me han enseñado que la prisión es un espacio bastante aburrido, donde no hay más que hacer que una serie de actividades opcionales para los presos, y donde la peligrosidad de bandas y la construcción de “pinchos” artesanos se aleja de la realidad, pero no demasiado. 
Siempre había pensado que el analfabetismo en España estaba ya erradicado, pero me quedé sorprendido al saber que muchas de las personas que ingresan en prisión ni siquiera saben leer o escribir y, para mí, el que la mayoría de ellos busquen una educación y se esfuercen por conseguirla (aunque sólo sea hasta 2º de la ESO que es lo que suelen hacer porque a partir de ese año ya no es presencial), desde mi perspectiva, es un acto que les honra. 
Además el porcentaje de presos que ingresan en España (al contrario de lo que piensa mucha gente) la mayoría son españoles, los inmigrantes abarcan solamente el treinta por ciento de los encarcelados, así que la sociedad (sigo sin entender por qué) no sé de dónde se saca que los inmigrantes pueden ser una “plaga” y que sólo traen decadencia al país. 
Me alegró el saber que en estos tiempos de crisis la criminalidad no ha aumentado desproporcionadamente, en contraste con lo que pensaba antes de la charla. 
Nos informaron de que las cárceles españolas tienen más comodidades y están mejor preparadas que muchas europeas, cosa que desde mi punto de vista no lo veo necesario. El gasto de dinero que supone la comodidad de los delincuentes y asesinos (que por otra parte no merecen ni privilegios ni derecho alguno. Yo no pagaría un duro por ellos) se podría invertir en la ayuda de una gran cantidad de familias que se están quedando en la calle por su incapacidad para pagar un alquiler, por ejemplo (y muchas otras inversiones absurdas que realiza este gobierno que no voy a comentar porque me desviaría mucho del tema). 
Aunque por otra parte creo muy conveniente y efectivo el esfuerzo que se pone para reeducar a los presos y que sean capaces de adaptarse de nuevo a la sociedad, pero personalmente en este ámbito soy muy pesimista, pues no creo en la eficacia de la reinserción, por ejemplo: los presos que vinieron a contarnos sus experiencias ambos eran reincidentes y se habían pasado la mayoría de su vida entre rejas y “follones”, incluso uno de ellos nos explicó cómo se fugó de la cárcel. Y por ello pienso ¿para qué preocuparnos por esta gente si no hacen nada por cambiar?, ¿no será mejor invertir en el futuro de aquellos niños que vivan en barrios marginales para que no acaben igual?. En fin, el punto de vista de un crío de dieciséis años tampoco tiene mucha validez, pero actualmente esto es lo que yo considero correcto y me parece oportuno mencionarlo en este comentario. 
Lo que de verdad me molestó fue que los presos ante la pregunta que les hice de si se trataba de forma diferente a aquellos “compañeros” que habían ingresado por violación o pederastia (o algún delito especialmente despreciable como estos que hacen que nos replanteemos si de verdad los humanos nos diferenciamos en algo a las bestias) me dijeran que no, que allí en la cárcel a todos se les trataba igual y no había distinción alguna. Literalmente me quedé “flipando” pues puede que este fuera el único aspecto positivo que yo le encontraba a la prisión, pensaba que entre ellos existía una especie de código en el que no se podía hacer una determinada serie de cosas o, por el contrario, los presos se volverían en contra de la gente que incumpliera estas normas, pero por lo visto no es verdad, guardo la esperanza de que me contestaran así a esta pregunta por temor a que los funcionarios de la prisión que les acompañaban les reprocharan su comportamiento, ya que me parece muy despreciable por parte de las personas encarceladas que traten igual a un pobre chico que se ganara la vida vendiendo droga para poder subsistir que a un “José Bretón” que quemó a sus hijos. 
Podría hacer un comentario mucho más largo de esta charla y posiblemente llenaría tranquilamente otros tres folios, pero qué más puedo contar, si todos sabemos ya que la droga sigue entrando en la cárcel, que las celdas son minúsculas y que los presos pasan el tiempo en el gimnasio y en los famosos “vis a vis”. 
Alejandro Abad (28-XI)