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lunes, 2 de marzo de 2015

El ojo que todo lo ve

Cartel de la Plaza de Toros de la Feria del Ángel 2014
El cartel de los festejos taurinos de las vaquillas del pasado año 2014 fue ante todo una ruptura con todo lo realizado anteriormente en la
cartelería del toreo. Este prescindió de los elementos típicos de las corridas y de las grandes imágenes de los toreros y los toros, para utilizar una nueva estética, la simbolista.
A simple vista observamos una plaza de toros corriente en la que la figura del torero y del toro quedan reducidas a un segundo plano, debido a su inferior tamaño, lo que resta importancia al festejo en sí. Sin embargo, si nos fijamos detalladamente se puede observar cómo esta constituye un ojo en el que el animal y torero conforman su pupila. 
Así este ojo simboliza la omnipresencia del toreo en la sociedad española, que desde tiempos ancestrales se convirtió en una fiesta popular. A su vez, se podría entender la figura del ojo, como el espectáculo al que asistimos, como un espectador pasivo que no participa en la corrida y en los actos. 



domingo, 1 de marzo de 2015

El nuevo arte: Las vaquillas de la democracia

Cartel de las Fiestas del Ángel (2010)
El arte nos muestra la realidad, los sentimientos y emociones de una sociedad; es reflejo de un ser, unas creencias y unas emociones. Llevando esta visión hasta la cartelería vaquillera turolense, vemos un importante cambio en sus diseños respecto al periodo del régimen, donde solo existía una verdad posible, al transito de un estado democrático, en el que la libertad se filtra en las diferentes formas de arte y expresión.
De esta forma, a partir de los años 80 vamos a ver en estos carteles una estética moderna, pero dentro de la tradición española, la búsqueda del toro como símbolo supremo, reflejado este con líneas sueltas, inconcretas, colores vivos o simplemente connotaciones simbólicas que dejan trabajar a la imaginación.
Un ejemplo de esta libertad es el cartel realizado en 2010, el cual entró en una gran controversia y diversas opiniones, en gran parte porque no aparecen los iconos fundamentales que todo el mundo comprende, el toro y los tonos rojizos, sino que se nos presenta el cuerpo de un hombre enmarcado en un circulo y cuadrado como centro del universo y el cual deja paso a una implícita interpretación de que este tórax es la cabeza de un toro, formado este a su vez por rejas modernistas y enmarcado todo el conjunto bajo la plaza del Torico. Es decir, utiliza elementos que aluden a esa estética, pero con una interpretación que el espectador debe buscar e interpretar.

Las vaquillas de 1971-1972, una visión de futuro

Una mención especial merecen los carteles de 1971 y 1972, dos carteles que rompen con toda la estética anterior, con el folclorismo de los años 50 y 60, para presentar unos carteles que anticipaban la nueva estética que se adentraría en España durante la década de 1980.
Se trata de dos carteles que emplean la silueta del toro, símbolo típico de las fiestas de la Vaquilla, la cual deforman y multiplican, en el caso de 1971 o convierten en una pintura rupestre, en el caso de 1972.
Sin lugar a duda se trata de dos carteles sumamente originales y novedosos que supondrán un antes y un después de la cartelería de la fiestas de las Vaquillas, que pasará a estar marcada por el simbolismo y los elementos típicamente vaquilleros.
Carteles de las Fiestas del Ángel 1971-1972

La estética del folclore: Fiestas de la Vaquilla

Cartel de las Ferias de San Fernando de 1963
El franquismo fue el régimen de la represión, del centralismo político y de la defensa de los valores españoles, de las ideas nacionales. Esta estética franquista llegó a todos los rincones de la geografía española, incluso a lugares inhóspitos e insospechados, como las vaquillas turolenses.
Así en sus carteles podemos ver reflejada esta estética que exaltaba el folclore popular, es decir, la jota aragonesa, e hizo ver a toda España a los aragoneses como auténticos baturros extraídos de películas como Nobleza Baturra. Maños que vestían con sus cachirulos y sus fajas, mujeres que todavía llevaban delantal y que se pasaban las horas tocando las castañuelas, haciendo rondas después de la siega y bailaban jotas en los bailes populares.
Esta estética estereotipada se puede observar con gran claridad en el cartel de las ferias de San Fernando de 1967 en el que aparecen dos niños vestidos de baturros, cantando y abrazados.
Sin lugar a duda, carteles de estereotipos que gracias al programa de fiestas nacionales se difundieron por toda España, aumentado aún más la imagen del aragonés baturro en toda la geografía nacional.

Las vaquillas de la posguerrra

Cartel de las Ferias de San Fernando de 1940
Las ferias de San Fernando de 1940 fueron, sin lugar a duda, las ferias más importantes para el Teruel franquista. Teruel había sido una de las ciudades más azotadas por la Guerra Civil y los franquistas consiguieron sacar partido de esto convirtiendo a la ciudad de los amantes en una ciudad mártir.
Esta idea de ciudad mártir aparece especialmente reflejada en el cartel de las ferias de San Fernando de 1940, la primera después de la Guerra Civil. En la que el águila, el yugo y las flechas, junto con los colores de la bandera nacional aparecen subrayados en el cartel de las fiestas.
Sin embargo, este acontecimiento no es único, sino que durante muchos años se repitió la imagen de los edificios destruidos por la guerra en los carteles de las fiestas de la Vaquilla.

La sociedad turolense a través de "Las Vaquillas"

Propuesta de cartel para las Fiestas de Ángel. 2012
Generalmente los carteles suelen reflejar la sociedad en la que son creados, el momento en el que se realizan. En estos carteles de la vaquilla se puede observar perfectamente esa transformación, la de una sociedad, la sociedad española que pasó de ser una sociedad tradicional, arraigada en sus costumbres a convertirse en una sociedad moderna y democrática, que exigía nuevas reformas de representación artísticas mucho más contemporáneas y adaptadas los movimiento vanguardistas de los 80 que se vivían en Europa.
A su vez, estas pequeñas obras de arte, que en muchas ocasiones no eran consideradas como tal, también reflejaban el control político de la dictadura franquista que llegó a censurar todas las publicaciones que se realizaban, imprimiendo una estética marcada por las tradiciones y el folclore popular de cada una de la regiones.
Serie de carteles históricos de Vaquillas:  http://www.vaquillas.es/informacion/carteles/